Si eres de las que el maquillaje no le dura intacto más de dos horas… tranquila, nos pasa a todas y es un problema más común de lo que crees.

Muchas de vosotras me preguntáis qué tipo de base de maquillaje debéis utilizar para que os dure el mayor tiempo posible.

Mi respuesta puede sorprenderte. No te centres tanto en la base en sí (ni en su nombre, marca o precio), sino en la preparación de la piel antes de la aplicación de cualquier maquillaje.

Para que una base de maquillaje se adapte a tu ritmo y aguante el mayor tiempo posible sin que aparezcan brillos, parches o se te reseque la piel, son necesarios 3 pasos previos:

  1. Limpieza de la piel

 

Hay bases en el mercado capaces, incluso, de tapar tatuajes por completo. Pero si tu piel está rugosa, con los poros dilatados, sucios o tienes pieles muertas… no hay base que lo oculte.

Para mantener limpia la piel, utiliza un jabón específico para tu tipo de piel, exfolia tu rostro una vez a la semana e hidrátalo a conciencia (en muchas ocasiones el exceso de grasa está provocado por una hidratación inadecuada).

 

A parte de una buena limpieza, el uso de mascarillas específicas semanalmente, puede hacer maravillas en el aspecto de tu piel. Para mantener la piel a punto no es necesario pasar horas y horas frente al espejo. Hoy en día puedes hacer todo esto en apenas 10 minutos.

 

  1. La importancia de una buena prebase

 

Es un producto que, como su propio nombre indica, preparará tu piel para que el maquillaje se extienda correctamente, dure más y mantenga los problemas de tu piel bajo control.

Lo barato sale caro y de momento, no conozco ninguna prebase “lowcost” que logre hacer las maravillas de una de alta gama.  Puedes encontrar prebases para todos los gustos y necesidades según tu tipo de piel: hidratantes, alisadoras, iluminadoras, matificantes y hasta correctoras del color.

 

  1. La herramientas de aplicación

 

Asegúrate de que utilizas la herramienta adecuada para la aplicación de tu base de maquillaje.

En el mercado puedes encontrar varias opciones:

 

  • Una esponja humedecida (en agua o en aceites esenciales), tipo “beauty blender”, que hará que la aplicación sea más fácil y proporcione un resultado natural y homogéneo. Un consejo que te doy es utilizar mayor cantidad de producto, ya que la esponja absorberá parte del maquillaje que apliques.
  • Las brochas. Las hay de diversas formas, tamaños y materiales.  Procura que no sea muy grande, para poder aplicar el producto con precisión. Personalmente, te aconsejo que sea de pelo sintético, ya que hoy en día, existen brochas de este tipo de muy buena calidad, y al margen de que absorben menos producto y se limpian mejor que las de pelo natural, evitas el probable maltrato animal que ello conlleva, así que todos salimos ganando. Dependiendo de lo tupida que sea la brocha, el material con el que esté hecha y su forma, obtendrás desde un acabado muy natural hasta una cobertura completa. Lo único que debes tener en cuenta es que requiere “un poco” más de destreza al usarla, pero nada que no puedas practicar.
  • Los Dedos: Nuestras manos son a su vez, una de las mejores herramientas de las que disponemos a coste 0. Sólo debes asegurarte de que estén bien limpias cuando extiendas el maquillaje y prestar atención a la uniformidad del acabado, ya que con los dedos, es muy normal dejar marcas en el rostro.

 

 

En resumen, limpia y prepara bien tu piel antes de aplicar cualquier producto. Elije una buena prebase de calidad y una buena herramienta para aplicar la base de maquillaje.

Si sigues estos sencillos tips comprobarás que tu maquillaje durará mucho más tiempo y tu piel no sufrirá daños, consiguiendo así un acabado uniforme que aguante tu ajetreado ritmo de vida.

 

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